Tus moscas
¡Mira, siente, escucha tus zumbidos!
Las voces enredan tu destino.
Vas marcando tus caminos;
ninguno te pertenecen,
y te sientes extranjero de ti mismo.
¡Mira, siente, escucha tus zumbidos!
No puedes espiar por encima de tu corazón.
Tus moscas huelen a muertos,
tu crimen no paga y arrepentirse es la calma.
¡Mira, siente, escucha tus zumbidos!
Te miro, te veo huérfano en el camino.
-¡¡¡No implores a Dios!!! -¿Cuál Dios?
Si tú lo eres, noble y tan siniestro como él.
Y te acompañan tus fantasmas.
Y queres ser libre…
Pero seguís alentando deseos tan modestos.
¡Miro, siento, escucho tus zumbidos!
Te presto mi voz, te obsequio cariño.
Y soy la encantadora de tus moscas.
Quiero abrir tus ojos, destapar tus oídos,
sacudir tu pasividad.
¿O preferís que tus remordimientos amueblen tu vida?
¡Miro, siento, escucho tus zumbidos!
Y ahora estoy aquí, mirando tu enjambre que zumba,
despertándote dudas, librando tus miedos.
De vuelta...
¡Miro, siento, escucho tus zumbidos!
¡Abraxas, galla, galla, tse, tse!
Ahora juegas a ser libre.

